Me das un motivo más para abandonar la habitación. Mi cuerpo quiere quedarse, mi corazón ya no tiene ganas. Me gusta respirarte, buscarte por los rincones de este viejo colchón. Las paredes desconchadas se parecen a mi voz, cansada de gritar que quiero que me folles hasta el alma. No te conformes con lo que ves, soy mucho más. Y quise creer que tú también, que los colchones son una excusa para vernos otra vez, que el que te vayas de madrugada es una huída del amor, una persecución que estoy ganando pisándote los pies.
Mostrando entradas con la etiqueta colchones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colchones. Mostrar todas las entradas
martes, 27 de julio de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



