Mostrando entradas con la etiqueta Dana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dana. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de septiembre de 2012

Y de repente tú

Darme cuenta, de repente, de que todo este tiempo había estado escribiendo para ella. Pero ninguna de las dos lo sabíamos. 

Ahora si, ahora lo sé.

martes, 28 de febrero de 2012

Tú

Disfruto la calma de las mañanas en tu cama. Este domingo que sabe a fresas aun sin haber desayunado. Entiendo de repente de qué hablan las líneas de luz que la persiana proyecta sobre la piel que me alimenta. Huele a sol y al frio que se quiere escapar. Y yo lo atrapo con los brazos para luego tenderme mi propia trampa entre los tuyos. Una trampa que es cálida y deliciosa, como de miel caliente. Puedo rezarle a dioses que no conozco y esta mañana no nos será menos efímera. Tú sin embargo permaneces.

domingo, 15 de enero de 2012

Levántate y anda

Sigues buscándote aunque ya deberías haberte encontrado. Sabes dónde estás, donde no quieres estar, pero no sabes donde quieres llegar.  Miras en la cartera y ves que te has quedado sin dinero para gasolina. Chica, la vida está muy cara y tú te has vuelto muy rara, muy vaga. Pocas cosas te siguen haciendo temblar ¿verdad? Sé que tienes miedo y por eso tiritas, nada más. Se te han ido las ganas pero no los deseos y ¿ahora qué? Ahora nada. Sé Lázaro: levántate y anda. 

lunes, 11 de julio de 2011

Lo difícil

Todavía me rompo. No sé si es tu pelo o el recuerdo en el colchón. Todavía me rompo en el reflejo del espejo que me devuelve una imagen muy distinta a la que me devolvían tus ojos. Ya no escribo ni en las servilletas de los bares, te has llevado todos mis bolis. Me da grima el tacto de las sábanas que lloran tu ausencia, los cafés siguen estando amargos tras tres azucarillos. Mendigo palabras, le robo la risa a cada transeúnte feliz para poder mirar a los ojos a la gente sin echarme a llorar. Lo fácil es dejar que los trozos se te caigan. Lo difícil romperse y sostenerlos en su sitio.  Pero todas las mañanas, mientras desayuno, me digo: yo soy fuerte, yo soy fuerte, yo soy fuerte. 

domingo, 30 de enero de 2011

Todas esas cosas


Querer pintar ventanas en tus paredes. Hacer de tus días “canciones para el tiempo y la distancia”. Ponerme camisetas de tus grupos favoritos que me quedan grandes y verte sonreír porque sabes que no llevo nada debajo. Escribirte notas en la pizarra de la cocina para que no me eches tanto de menos, o todo lo contrario. Tener la intención de escribir poemas en tu espalda, de esos que solo entiendo leyendo en tu cama. Ponerme el traje de guerra y luchar contra tus fantasmas, a golpe de saliva y corazón. Ser básica cuando se trata de decirte lo guapa que estás.  
 
Todas esas cosas.

domingo, 23 de enero de 2011

Nunca he sido poeta

Has de saber que las horas que pasé contigo se pusieron los patines y aceleraron su velocidad, como toda esa gente con la que nos cruzamos en el Retiro. Alzo mi copa por los cafés que duran horas y parecen minutos, por tus manos jugando a romper azucarillos por no jugar con las mías. Por el césped mojado y el sol en la cara. Rompo una lanza a favor del frío polar, que nos hizo abrazarnos como osos. Tengo que decirte que nunca me he visto tan guapa como reflejada en tus ojos. Y ya sé que te debo un soneto, pero lo mío son estas letras, las que no necesitan de rima ni ornamento.

sábado, 15 de enero de 2011

Nunca te he dicho


Que de imaginar tus manos ya tengo gastadas las huellas y hasta los nudillos. Que lo único que me has tocado es el corazón y eso ya no me sirve. Que tener ganas de tí es el pan de cada día y el hambre de cada noche.

lunes, 27 de diciembre de 2010

A sus majestades de oriente.

Que nuestras manos se encuentren como por casualidad a mitad de la mesa, ese es el único regalo que quiero por Navidad.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Destino: Ningunaparte


Todos los recuerdos me caben en la funda del abono transporte mensual. Un calendario pasado de fecha con el mapa de metro brillando en una de sus caras, un dibujo con las esquinas rotas y un papelillo de arroz que habla de tí. Con 20 euros escasos en la cartera y el paquete de tabaco en un bolsillo me voy a “ningunaparte”. Tengo ya poco que perder. Quizá robe un libro de bolsillo en la estación, uno de esos de tapa blanda que no me gustan nada, pero un viaje sin libro, no es viaje. El asiento de enfrente es tuyo, nadie se sentará en él mientras yo esté en el tren, si hace falta pondré las zapatillas sobre él, seré esa maleducada que nunca he sido. -Eh, pero si aun me queda un sugus azul en la mochila, grata sorpresa.- En la siguiente parada bajo a fumar, joder que frío. Mi mechero da las últimas bocanadas y pierde en su lucha contra el viento. Un chico de veintipocos acude en mi ayuda cual valeroso caballero, cerilla en mano (me gusta ese detalle, que use cerillas, como antaño). Se le ve tímido, pero yo le echo morro y le digo que se siente conmigo cuando subamos de nuevo  al tren. ¡Ojo!, a mi lado, que no enfrente (ya te digo que ahí solo puedes sentarte tú). Y nada, que no le saco conversación. Yo que pensé que un chico que se enciende los cigarros con cerillas tendría mucho de qué hablarme y ahora nada…Pues le voy a leer el libro que he hurtado, seguro que ya se lo sabe de memoria, pero a mí me hace ilusión. Nunca le he leído “El Principito” a nadie ¿sabes? La siguiente eres tú, que no te quepa duda.

jueves, 19 de agosto de 2010

Habia una vez una chica llamada Dana que odiaba el verano. Viendo que aquel mes en Madrid estaba siendo un infierno urbano(los peores) cogió sus cosas, lapiz y papel entre ellas, hizo una maleta Muy grande y se marchó en busca de su Agosto esquimal.

domingo, 8 de agosto de 2010

Mi columna semanal

Yo seré quien subraye tus páginas. Elegiré un bolígrafo rojo de punta fina para resaltar tus mejores recuerdos. Y tú, tú escribirás con un bic azul mis páginas en blanco. Seremos un poco escritor y un poco lector a la vez. Prométeme ser mi crítico más objetivo y yo escribiré mi columna semanal siempre con el mismo subtítulo: "Para tí".

viernes, 30 de julio de 2010

¿Quieres?

martes, 20 de julio de 2010

Quiéreme toda. Bésame hasta el alma. El hueco entre mi cuello y mi clavícula te echa de menos.

domingo, 20 de junio de 2010

Vámonos


sábado, 19 de junio de 2010

...

Y que echarte de menos es un privilegio. 
Nadie me convencerá de lo contrario.

lunes, 14 de junio de 2010

Renunciar

domingo, 6 de junio de 2010

Destino: Murcia

domingo, 9 de mayo de 2010

Te lo digo yo

Vamos a hacer nuestros los Domingos, a dibujar sonrisas en el calendario y a abrazarnos, en lugar de tachar los días sin más con ese rotulador negro tan feo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Enséñame a improvisar, a no pensar en las consecuencias y a tachar sueños de mi lista para escribir otros nuevos.
A colgarme de un estrella toda la noche y columpiarme mientras entre tus dedos. Nunca supe romper mis esquemas, los dibujé sobre piedra y los entinté con un edding.
Enséñame.

domingo, 11 de abril de 2010

Llegadas

Acabo de volver y ya te echo de menos, a tí, Barcelona, y a tus calles llenas de vida y magia.
Llegué por los aires, en un vuelo desde Madrid, y me fui por los suelos, sabiendo que extrañaré escuchar el catalán en cada bar.
A las 13:00 ya estaba en un tren destino la playa más bonita que han visto estos ojos negros, 50 minutos de paz mirando el mar por la ventanilla.
Brillaba en sol en el agua y a mi me brillaba el corazón porque YA estaba allí. Comer en un restaurante casi a pie de playa, el olor a humedad y a sal por todas partes.
M, tu casa es muy egoísta, acapara las 2 mejores vistas que se pueden tener, por un lado la playa y por otro la montaña, deberías prestarme un poco.
Te saco mil fotos y sonries, no me envíes un tarro lleno de arena, solo servirá para notar más tu falta.
Ponte guapa, corre, ¡llegamos tarde! pero nos esperan. La chica fabulosa canta y yo me quedo "con las ganas", y lloramos, nos abrazamos. Huele a mi colonia y a cerveza, huele a cansancio.
¿Nos vamos a casa? "Sprint Dana, sprint que no llegamos al nitbus" Duermete que yo te aviso cuando lleguemos. Y subimos mil cuestas, suena Stereo love y quieres volver a correr, eres un pequeño correcaminos.
Son las 3 y no quiero dormir, pero me caigo de sueño. Mañana será otro día, el último :(

Al día siguiente desayuno americano, que aquí me sabe a mediterráneo y a canciones bonitas. Cocacola en la estación, nos espera un día largo. Y nos dejamos los pies en Barcelona, desde el típico parc güell, hasta Arc de triomf, pasando por plaça Catalunya y también por la estación de Francia, veo el puerto aquí al ladito. ¿Vamos? No hay tiempo para todo.
Y hago fotos, como queriendo capturar la felicidad en esta pequeña caja mágica. Se me queda gente que ver en el camino, otra vez será.
Volvemos. Vamos a la playa antes de que anochezca. ¿No es bonito? Precioso y quiero escribir su nombre en la arena, pero no me dejas, así que recolecto conchas y esbozo una inicial, y hundo mi mano en la arena. Está frio, tengo frio, me gusta.
Una cocacola más y cogemos la moto. Te dejo la chaqueta y tirito de puro frio y velocidad. La señorita M prepara la cena, vemos una peli y caigo rendida. Prefiero dormirme que pensar que mañana me tragaré las lágrimas en el aeropuerto.
Y así es, disfruto el viaje desde Sant vicenç de montalt mirando allí donde acaba la tierra y empieza el azul hasta que los edificios llenos de pintadas me roban la postal.
Ya sabía yo que tenía razón, que los ojos quieren traicionar mi entereza de mercadillo, esa que se rompe en ocasiones como ésta. Siempre me gustaron las despedidas, pero solo en las películas.

Qué bonito Barcelona, qué bonito.