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sábado, 19 de diciembre de 2009
Cepillo de dientes
¿Sabes cuál es el peor momento del día, ese en el que me duele el pecho como si me dieran martillazos..? Cuando entro en el baño para lavarme los dientes. Te parecerá una tontería pero mirar ese vaso antiguo de cristal y ver que ya solo está mi cepillo me hunde. ¿Por qué tuviste que llevarte ese cepillo, tú cepillo? Algo tan mecánico y cotidiano como lavarse los dientes se ha convertido en una tarea ardua y que escuece. Porque lo que más me gustaba de estar sola en casa era ver lo bien que quedaban nuestros cepillos, inclinando sus cabezas para estar más cerca el uno del otro (o eso me parecía), y que eso me recordara porqué te quiero. O bueno, porqué te quería...Porque siempre volvías a casa. Pero un día ya no volviste para quererme, volviste para llevarte la mitad de la casa concrentrada en ese cepillo azul.
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Cepillo de dientes,
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miércoles, 16 de diciembre de 2009
Que hoy me duele, también tengo derecho a sentir.
No puedo acabar de escuchar Esta canción. Si me preguntas por qué te voy a decir la verdad, ahora sí. Se me mete en las venas como si fuesen los litros de alcohol que ingiero para olvidarte, me inunda los pulmones y ya no tengo cubos suficientes para achicar las lágrimas. Se introduce bajo la piel y en lugar de matar cada célula, lo que hace es que respiren más, tanto que se ahogan. Y cuando pienso que es demasiado tarde, que Esta canción ya me ha infectado, la paro: en seco, de golpe, cortando por lo sano. No me permito el "una estrofa más, solo una" porque sería demasiado tarde para mi sangre. Las venas no pueden cargar con más sentimientos ya. Igual esta noche me estallan, no lo se.
Lectores anónimos: ¡comentad! Se que estais ahí, escondidos detrás de la pantalla y que estais leyendo esto. Si, tú, tú, ese/a que comenta anonimamente o que no comenta. Os invito a que lo hagais, porque de eso se nutren mis ganas de escribir, de que vosotros alceis la voz.
Lectores anónimos: ¡comentad! Se que estais ahí, escondidos detrás de la pantalla y que estais leyendo esto. Si, tú, tú, ese/a que comenta anonimamente o que no comenta. Os invito a que lo hagais, porque de eso se nutren mis ganas de escribir, de que vosotros alceis la voz.
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Consulta con la almohada,
Dana,
Por qué
lunes, 19 de octubre de 2009
Por qué
Por qué le prometió que estarían juntos para siempre si no iba a pasar y ambos lo sabían.
Por qué le prometió curar sus heridas a lametones si luego iba a echarles sal.
Por qué le prometió domingos viendo películas en el sofá y luego se marchó dejando una nota escrita en un post-it con edding negro, y ese fue todo su adios.
Por qué le besó las cicatrices hasta borrárselas y lo único que le dejó como recuerdo fue el recuerdo de su olor.
Por qué por qué por qué por qué por qué por qué POR QUÉ.
Si solo le quedasen unas fotos en la cartera, podría quemarlas. Pero explícame tú a mi como te quemas el corazón.
Por qué le prometió curar sus heridas a lametones si luego iba a echarles sal.
Por qué le prometió domingos viendo películas en el sofá y luego se marchó dejando una nota escrita en un post-it con edding negro, y ese fue todo su adios.
Por qué le besó las cicatrices hasta borrárselas y lo único que le dejó como recuerdo fue el recuerdo de su olor.
Por qué por qué por qué por qué por qué por qué POR QUÉ.
Si solo le quedasen unas fotos en la cartera, podría quemarlas. Pero explícame tú a mi como te quemas el corazón.
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